En muchas partes del mundo nos encontramos con un gran nivel de agua no registrada o ANR, lo que contribuye a un desperdicio de agua diariamente. Esto no solo es perjudicial para las compañías de agua, sino también para el medio ambiente, porque cuando se pierde, es necesario producir y distribuir más agua.
El agua limpia viene de un proceso exhaustivo y minucioso en el que los recursos son escasos, y la escasez de agua es un problema mundial. Por este motivo, es imprescindible reducir las pérdidas de agua de forma eficiente, reduciendo la pérdida de agua que se conoce con el nombre de Agua No Registrada.
¿Qué se conoce como agua no registrada?
Se trata básicamente de agua producida y limpia la cual se pierde en un punto del sistema de distribución y nunca llega a su destino final. Esto puede producir tanto pérdidas a nival financiero como un impacto negativo a nivel medioambiental.
Los costes de energía, así como la energía consumida para producir y distribuir el agua terminan por perderse. Se debe tener en cuenta que cuando se producen pérdidas de agua, se debe producir más agua y volver a distribuirla lo que implica más procesos.
Este es un problema mundial, y las pérdidas de agua pueden estar entre un 5% y un 80% en algunas zonas. Las pérdidas globales de agua pueden llegar hasta los 126.000 millones de metros cúbicos al año, y si se redujeran tan solo en un tercio alcanzaría para abastecer a 800 millones de personas.
Causas que generan el agua no registrada
Son múltiples las causas que pueden producir pérdidas de agua, dentro de las que podremos encontrarnos con:
Fugas y roturas de tuberías
Esta es una causa común de pérdidas de agua en las tuberías, cuando se producen reventones en las tuberías haciendo que se pierda agua limpia. Esto afecta tanto a la compañía de agua como a los consumidores que pueden quedarse sin el servicio.
Normalmente las fugas o las roturas se producen repentinamente o gradualmente con el tiempo. La causa principal es una falta de mantenimiento en las redes, la corrosión o el desgaste de las tuberías.
Gestión inadecuada del agua
Una mala gestión de los recursos hídricos conlleva a una mayor pérdida de agua. Puede ser la falta de mantenimiento, o también la falta de contadores para los consumidores, por lo que las compañías no pueden facturar en función a un consumo real de agua.
Consumo no autorizado
Los fraudes en el consumo de agua pueden ser una causa del agua no registrada, la cual se puede obtener por el robo o por el llenado de una cisterna desde un hidrante aleatorio no asignado para este efecto. Estos factores incrementarán el agua no registrada, lo que hace que el problema únicamente crezca.
Un factor clave es dividir la red en áreas de medición de distrito
Cuando se explora una red de abastecimiento se deben realizar múltiples procesos para conseguir que la red sea eficaz. Cualquier red no podrá abarcar un área extensa con un sistema de tuberías compleja, por lo que detectar cambios, daños o conexiones ilegales puede convertirse en un reto.
Por este motivo, una de las formas más eficientes de conseguir una gran eficiencia es dividir la red en secciones pequeñas. Esta técnica permite gestionar el agua no registrada de una forma eficiente, y permiten medir el balance hídrico.
Esto permite que los operadores puedan planificar y priorizar sus esfuerzos, optimizando de forma eficiente toda la red. Esto permite reducir los costes de explotación, mantenimiento y se reducen significativamente las pérdidas de agua.
¿Cómo se pueden reducir las pérdidas por agua no registrada?
Para reducir las pérdidas por agua no registrada lo mejor es seguir algunos consejos, como son:
- Instalar en el sistema válvulas reguladoras y de gestión de presión para reducir el riesgo de rotura de las tuberías.
- Uso de diferentes tipos de sensores que ayuden a detectar las pérdidas de agua en el sistema y así actuar adecuadamente para solucionar los problemas del sistema.
- Reparar de forma eficaz las fugas con collarines y abrazaderas de reparación, con lo que se mantendrá el sistema funcionando y sin fugas.
- Uso de registradores de ruido en las bocas de llave, que permiten detectar fugas de forma rápida.